- Que quienes persiguieron y amenazaron en nombre de ETA sientan vergüenza
- Qué solucionó matar a tiros a mi hermano.Han sido 30 años de enorme tristeza
- Querer construir el país basándonos en lo que nos rompe es inviable!
- Quería que la gente supiera cómo vivimos, día a día, los amenazados
- Quienes saben dónde están los restos podrían decirlo por humanidad
- Quiero ser policía para luchar contra los que han matado a mi hermana gemela
- Ramón se merece que su espíritu de bondad y solidaridad no caiga en el olvido
- Recordar a las víctimas del terrorismo dignifica a la ciudad, a la nación y al
- Redoblaré esfuerzos para acabar con la lacra del terrorismo afirma González
- Resistir en Euskadi en una cuestión de decendia personal
- San Sebastián colocó ayer una placa en memoria de Joseba Barandiaran
- Sánchez escenifica la derrota de ETA con la destrucción de 1.400 armas
- Santander recuerda a las víctimas del atentado de La Albericia de hace 30 años
- Se está trabajando intensamente y con dureza en la prevención en investigación
- Se ha ido al cielo, con el abuelo Angel, a hablar de barcos , dice su nieto
- Semilla para la convivencia en paz
- Señora convenza a su marido de que deje la Guardia Civil o marche a España
- Si encontrara por la calle al asesino de mi hermano, le preguntaría; ¿por qué?
- Si está vivo, decídnoslo, y si está muerto, entregadnos su cadáver
- Si la ley es igual para todos, González debería ser imputado por los GAL
- Sólo habrá convivencia si ETA reconoce el daño causado
- Sólo si los presos salen con autocrítica podrán ayudar a la convivencia
- Solo uno de mis profesores pidió guardar un minuto de silencio cuando mataron
- Sólo vi cristales volando , dice una monja del colegio adyacente al cuartel
- Somos de aquí y aquí nos quedamos dice el hijo del general asesinado
- Somos una sociedad enferma, con valores frágiles
- Sonia Ramos Las victimas merecen que los homenajes a etarras se paralicen
- Soy María Victoria, la esposa y viuda...
- Soy un precadáver
- Tenemos la obligación de contar a nuestros hijos el terror que se vivía